" />
Published On: Mar, Feb 11th, 2014

NUBES NEGRAS EN EL FIRMAMENTO DEL BEISBOL CASTRISTA

Por Andrés Pascual, tomado de   CONEXIÓN CUBANA, Mayo 11 del 2009

pelota Castro   no tenía la mínima voluntad de mantener la pelota en el plano de    grandeza a que se había llegado; incluso el interés de “los    representantes del pueblo” era eliminarla como deporte de    amplia demanda y apoyo gubernamental.

En   Cuba no se jugó pelota en 1961, fue un ensayo de lo que se    pretendía: no preparar más campeonatos organizados por el    gobierno ni utilizar los medios para su difusión…

¿Por qué desistieron? ¿Por qué abandonaron la idea de imponer el    balompié como deporte nacional, apoyado y difundido por la    dictadura, desde aquel momento?

A    ciencia cierta nadie lo sabe, aunque se cree que al tirano le    sugirieron que, por lo caldeado de la situacion con el movimiento anticastrista en efervescencia, por los “alzados en armas”    como punto álgido de preocupación, no se debía eliminar “el    opio del pueblo cubano de antes”, entonces se celebró, un    año después de cercenada la cabeza de La Liga Cubana de Béisbol Profesional de Invierno, el primer juego de la primera de las llamadas Series Naciones de lo que se impuso, a partir de ahí,    como el béisbol castrista, engendro y propiedad absoluta del    propio Castro y para el que, algunos “asesores” como    Martin Dihigo, le habían propuesto al dictador, a principios de   1960, “masivizar” el béisbol de San Antonio a Maisí.   El ex jugador matancero se convirtió en un ácido crítico del    béisbol profesional desde un programa de radio y una columna de    periódico.

Algunos dicen dice que el Inmortal, totalmente abandonado por “su Revolución”, cambió después algunas de “sus ideas”.

Para    su “Primera Serie Nacional” en 1962, como no hubo campeonato oficial, utilizaron casi en pleno al equipo Teléfonos que había ganado la Liga Nacional (provincial habanera), en 1961.    Ese fue el equipo que llamaron Habana,  para esa fecha sin su    manager Oscar Garmendía, exiliado en Costa Rica en Abril, ni con   Tito Fuentes, que había abandonado la Isla a principios de 1962    para jugar profesionalmente con la Organización de los Gigantes    de San Francisco.

Garmendía viajó como coach del equipo Cuba a la Serie Mundial Amateur y fue uno de tres que pidieron asilo político en el país centroamericano en plena invasión de Bahía de Cochinos; los    otros dos, Pepe Fernández, centerfielder de los Caribes de la   Universidad y Clemente “Sungo” Carreras (FOTO DEBAJO CON EL Puebla EN 1976), manager.

 Con    convocatorias a un entrenamiento hecho a la carrera, al que    “forraron” con profesionales para poder completar los   rosters de los tres equipos restantes: Occidentales, Azucareros y    Orientales y que solo un jugador fue protestado, un antesalista villareño del equipo Azucareros, arrancó la primera Serie Nacional, caricatura de mal gusto no solo de la Liga Cubana, sino    de cualquier campeonato amateur organizado en el país. Foto Occidentales 1era serie al centro Fermín Guerra, manager:

¿La    tumba del béisbol cubano? Sí, la primera paletada de tierra sobre un tipo de pelota única en el Caribe, símbolo del béisbol    de la región, eliminada en esencia desde el primer momento;    porque, como deporte, según el propio dictador: “…no es suficiente en el desarrollo atlético integral del pueblo por pasivo…” y, como ideología, porque no se podía mantener    en plano de alta demanda fanática a la disciplina a través de la    cual se habían estrechado afectos con Estados Unidos, que logró convertirse en un puente de amistad soberbio por compartirse público común y actividad en el diamante de juego a ambas orillas, cuando lo que se imponía era un odio enfermizo, vicioso    e ideológico, no solo contra el Beisbol Organizado y el gobierno americano; sino contra todo el pueblo de Lincoln: “Abajo los    Yanquis” no especificaba nivel político-social selectivo de   un individuo, eran los yanquis y se acabó. 

El    nivel de decadencia acelerada por el divorcio con el Béisbol Organizado; la sustitución de profesionales del beisbol en    niveles de asistencia al jugador por individuos que, incluso nunca habían jugado pelota, pero se hacían cargo del entrenamiento y   la dirección de los peloteros, además de la creciente corrupción tanto entre jugadores como entre “técnicos” y    burócratas bandidos del béisbol”, rápidamente comenzaron a    fracturar las bases históricas de fuerza, organización y poder    de la pelota cubana; entonces el espectáculo tampoco se presentó vistosamente ni con la elegancia a que acostumbraba este deporte    en Cuba: los estadios sin matenimiento técnico, nada alegórico como no fueran las consignas políticas de rigor, zapatos spikes    rotos en nivel de nacional y hasta nombres de equipos o números    de la espalda con pintura tan mala que se despintaban la mitad, de    tal forma que el equipo Pinar del Río podía leerse en un    uniforme cualquiera P…. ..l Río; o un # 14 podía convertirse    en un # 1 o en un # 4. El castrismo, que suspendió el pago a los    estadios en 1968, hacía valer la maxima “a caballo regalado    no se le mira el colmillo”. Aquel publico “conciente”    que todo lo ha aceptado hasta hoy, mereció semejante afrenta, que nadie lo dude. Logo de Industriales:

 

Como    colateral, la bebida en los bancos desde jugadores a managers en    desenfrenada carrera alcohólica;

El   plan para eliminar el béisbol, que ha sido una obsesión de los   Castro a través de 50 años, en los cuales se le hecho creer a la    población y al mundo que el tipo es un fanático del pasatiempo,   se concentró en “el largo plazo” con la intención de    corromper el deporte, debilitarlo y mermarle su participación a    extremos ridículos, hasta tener lo que tienen hoy, una población que, si no disfruta al balompié por encima de la pelota en cuanto    a aceptación, lo tiene en igual nivel.

A    como diera lugar, había decepcionar al público hasta    sacarlo de los estadios y, con esta justificación, proceder al    cierre del canal beisbolero para siempre.

Castro nunca fue fanático del béisbol; nunca fue, como también han inventado los liberales americanos, ni jugador ni, mucho menos prospecto para Joe Cambria: el béisbol para el tirano ha sido otro arma con la que ha manipulado al pueblo y a cuanto iluso internacional se le ha parado delante. Foto de 1960 durante el centroamericano de balompié en La Habana:

En   1989, en ocasión de celebrarse en Pinar del Río uno de los    festejos políticos que acostumbran, en la sede universitaria delante de periodistas, le pidieron ayuda para un terreno de    pelota y, sorprendidos, muchos de los concurrentes vieron la    verdadera intención del tirano cuando dijo, acaloradamente después de patear una pared: “…estoy cansado de que me    pidan ayuda para terrenos de pelota, les he dicho que para esa actividad no hay un quilo por parte nuestra; pídanlo para terrenos de fútbol, más acorde con nuestra ideología y más    integral para nuestra sociedad…” Jorge Fuentes, manager de    equipos de pelota en la provincia, incluso del equipo Cuba, estaba allí; Sebastián Ferrer Pimienta y Julio Duarte Alonso estaban allí; el rector de la sede universitaria estaba allí; Leonel    Valdés, alias “Tatá”, J’ del Depto ideológico del    partido provincial estaba allí…y quien me lo dijo, técnico de    béisbol en el estadio, del cual me reservo su nombre…

El    fraude castrista con el béisbol está llegando a su fin, no para bien, sus derrotas internacionales no van a provocar pasos de    mejoría, positivos; no, van a acelerar lo peor: con la    justificación de la pérdida de interés, que se ha pretendido de    una y mil formas como la desmoralización del béisbol en la   capital por los arreglos de juegos consuetudinariamente, hacer lo    que Castro siempre quiso: alejar al fanático del estadio para quitar el béisbol para siempre como actividad protegida y    asegurada por el gobierno. El que no lo crea, que recuerde que quitó la carne, la leche, el marisco…vamos a ver si, cuando esto concluya, aplauden la decision, como en 1961 aplaudieron el    descabezamiento del entonces mejor béisbol del mundo, más allá    de las fronteras de Estados Unidos.

El    cambio de mentalidad en el cubano desde hace 20 años, que le    exige al dictador lo que este no prometió nunca desde que eliminó    el deporte profesional con el lema “el triunfo de la pelota libre sobre la pelota esclava”, que consiste en que ponga a    vivir a sus peloteros de la manera como lo viven los    profesionales, se convirtió en el más formidable enemigo de la    supervivencia del béisbol cubano…la suerte de la pelota cubana,   de la débil y corrupta castrista de hoy, está echada…

 

About the Author

Leave a comment

XHTML: You can use these html tags: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>