Obama : uno de los peores enemigos de EE UU según encuesta

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El peor enemigo de los Estados UnidosEn marzo de este año «Ipsos» realizó una encuesta entre un grupo representativo de norteamericanos para Thomson Reuters sobre cuáles eran las posibles amenazas a su país. En la muestra fueron entrevistados 2.809 estadounidenses, incluyendo 1.083 demócratas, 1.059 republicanos y 351 independientes. De ellos 2.322 personas se identificaron como blancos y 487 personas se identificaron como una miembros de una minoría, todos mayores de 18 años. Los resultados fueron en algunos aspectos bastantes sorprendentes.

Mientras que todos señalaban, por ejemplo, como los cuatro líderes o personas que representaban las más altas amenazas a los Estados Unidos a el líder de Al Qaeda, el temido ejecutor de ISIS conocido como John, el líder supremo de Irán Ayatollah Khameini, el quinto en el puesto de la encuesta fue disputado por Vladimir Putin y… el actual Presidente de los Estados Unidos, señor Barack Obama.

Por supuesto, los demócratas lo colocaron en el onceno lugar – sin embargo no deja de asombrar que un 5% lo creen un «peligro inminente» y un 11% «no están muy seguros» –, pero para Republicanos e Independientes Barack Obama estaba inmediatamente detrás del Ayatollah de Irán con un 34% y un 20% respectivamente.

No soy Demócrata, tampoco Republicano, mucho menos vivo en los Estados Unidos como para figurar en esos millones de ciudadanos americanos que eligen su presidente cada cuatro años. Las elecciones canadienses son más aburridas y tediosas que las de América, nuestros políticos más grises y aburridos, pero no menos interesados y menos deseosos de subir al poder, y algunos muy peligrosos en su ambición de escalar al puesto como el señor Trudeau, un «líder» bárbaro, irresponsable, que probablemente sea tan peligroso o incluso más que el mismo Obama, al menos para mi país.

Por todos estos motivos yo observo con interés la política americana, la exterior, y no solo como canadiense sino también como cubano de nacimiento. Mi corazón está navegando muchas veces por los mares de Cuba mientras mi vida diaria transcurre entre la nieve, el otoño florido y las aguas de Canadá. Por eso, a la hora de hablar sobre América, me tienen que perdonar sus nacionales que hable desde un poco más lejos, de lo que me toca de la política americana viviendo en un país vecino al norte como lo es Canada, y teniendo mis raíces en otro país vecino al sur, como es Cuba.

Pues, sí, yo también pienso que Barack Obama es una amenaza para la seguridad de América, y no solo de su país sino de nosotros mismos, los canadienses.

¿Qué ha hecho este hombre en casi ocho años en la Casa Blanca?

Extender un cheque en blanco a dictaduras en Cuba, en Irán, e incluso expresó su deseo tambien de extender su mano a Corea del Norte de la misma forma como lo hizo con el Ayatollah. Los Ayatollah de Irán y los de Cuba enseguida fueron presurosos a estrechar esa mano, y recoger un ticket temporal de sobrevivencia. Kim Jong Un, inexperto, soberbio y bastante obtuso aunque no ambicioso le tiró su trompetilla.

Seamos claros, todos le han tirado su trompetilla al señor Presidente Obama.

Los gobiernos americanos hacen un resumen de los primeros cien días desde su llegada al gabinete oval, es una práctica que otros también emplean. Bueno, ya casi ha transcurrido un año desde aquel 17 de Diciembre y nada ha logrado avanzar el señor Obama en La Habana.

Sí, levantaron su bandera en la misma oficina donde estaban sus intereses y asuntos y, al parecer, no va a existir embajador. Pero independientemente de eso, la administración americana lo único que ha obtenido de su aval a Castro es lograr que celebridades, congresistas, gobernadores y alcaldes, miembros de su equipo ejecutivo, el señor Kerry en persona y hasta uno de sus asesores, Paris Hilton y hasta el último perro chihuahua que haya pasado por la oficina oval visiten La Habana y enseñen sus nalgas sobre una cama, ¿no es así, Rihana?

¡Buenas nalgas!

La última cuchufleta es que el Presidente Obama espera que Raúl Castro invierta en internet de alta velocidad para impulsar el proyecto del Mariel y, además, le de acceso a su pueblo, libre acceso. ¿En qué tipo de cama sueña este presidente?

A mí me gusta ir a lo concreto, porque los detalles muchas veces dicen más que las reglas generales de un gobierno, dicen más que discursos, miles de palabras organizadas en bellas frases y acomodadas en sutiles giros, estudiados sus efectos por expertos en comunicación.

Por ejemplo, la República Islámica de Irán ha estado por largos años bajo un estricto complejo de sanciones, especialmente para obstruir la obtención de armas nucleares y de la tecnología en su fabricación, ha estado también constreñida de tener acceso a proveedores de internet en los Estados Unidos, hasta que el pasado año el Departamento del Tesoro, con la aprobación del señor Presidente de los Estados Unidos, autorizó la venta de servicios de conectividad a internet… un mes antes de que la Union Europea en conjunto con el gobierno de los Estados Unidos llegaran a un acuerdo y lo firmaran para detener el programa nuclear de los Ayatollahs.

Un acuerdo que, no nos olvidemos, muchos consideran que solo retardaría la obtención por parte de Irán de la tecnología pero que no suprime esa amenaza.

¿Y Corea del Norte? ¿Y Rusia y el señor Putin? ¿Y Siria y las amenzadas de Al Asad? ¿Y todas las tonterías con que amenaza Maduro y Correa?

Pero he hablado especialmente de Cuba e Irán, me gustaría hablar de Canadá un poquito y de la selección del señor Justin Trudeau como su Primer Ministro. ¡Cuán desafortunada selección!

Terminada la rumba, recogido los votos, contadas las boletas, llamó el señor Presidente de los Estados Unidos al flamante Primer Ministro electo Trudeau, y las «gracias» del montrealista fue anunciarle que se iba de todos lados, especialmente de su lucha contra ISIS para asumir una vía «más responsable» en combatir al estado islamico: asistencia y asesoramiento.

¡Sin palabras!

Pero no queda todo ahí, ¡no! Un día después, en un mitin público, el señor Trudeau elevó la cifra de refugiados sirios a 25 mil. Y otros pocos días después nos hemos enterado que la aviación civil no será suficiente para enfrentar todo al trasiego de «refugiados» sirios al frío Canada y utilizarán, esto va a hacerles explotar sus mentes, equipos militares, aviones del ejército canadiense, de ese ejército que hasta ahora se encargaba de combatir a los amigos del señor «John», el temido ejecutor de ISIS.

250 millones de dólares sustraídos de nuestros laboriosos bolsillos para trasladar «refugiados» sirios en aviones militares canadienses hacia Canadá.

Así, tan sencillo, Canadá se transforma de ser una aliada en la lucha contra ISIS, en una muy posible fuente de problemas que entrañará una amenaza más, no solo para su propio país, sino también para América.

Y, ¿usted qué, senor Obama?

He leído que el embajador americano en Ottawa tratará de convencer a Trudeau de no abandonar la misión de las tropas canadienses en Siria y en otras partes.

Dejémoslo claro, yo no estoy feliz que mi contribución financiera a este país a través de los taxes que pago se vaya en pagarle los bolsillos a militares en cualquier lado. Quede claro eso, pero hay causas que sencillamente cruzan determinadas reglas y principios, y tanto Al Qaeda como ISIS han declarado a Canadá como blanco de sus actividades terroristas. ¿Piensa el señor Trudeau que por abandonar Siria a su suerte, no atacar a los degenerados de ISIS y recoger a refugiados de aquel pais, muchos de ellos musulmanes extremistas, los actos de terror no ocurrirán en este país?

Por cierto, cuando se habla de refugiados todos piensan en aquel niño pequeño sirio fallecido, con su pequeña carita enterrada sin vida en las arenas de una playa de la costa griega. Yo me apiado de ese niño también. Piensen cuánto pudiera haber cambiado su suerte si ni Al Asad hubiera sido «su presidente» en aquel país, los extremistas musulmanes, de todos lados, no quisieran matarse unos a los otros y entre ellos a esta población civil que escapa y en la que estaba este niño, y su pequeña cabecita sin vida pudiera haber, por sí mismo, elegido su futuro, sin el «auxilio» de religiones criminales que hubieran envenenado sus pensamientos. Pero los refugiados no son solo niños como ese fallecido por la acción inhumanada de todos sus mayores, son también sus padres, y familia y todo su entorno que es, esencialmente, un entorno de extremismo musulmán.

Las políticas erradas de Obama han llevado a que América sea cada vez más débil, a que un Primer Ministro Canadiense diga un gracias devolviendo sus tropas a casa y recogiendo futuras células terroristas en las mismas fronteras de los Estados Unidos y ponga en peligro así ese país, que un dictador continúe 56 años con más posibilidades de sobrevida en Cuba y que los Ayatollahs estrechen sus vínculos con un exKGB como el señor Putin y que, aunque parezca increible, en las conversaciones sobre Siria se sienten también los iraníes, componentes esenciales del problema en Siria y en el Cercano Oriente.

Una todo esto al debilitamiento sus los vínculos con Israel, las desafortunadas políticas con la propia China y Venezuela, la falta de fortaleza en contener los avances terroristas de Hamas y el regreso de Rusia a los predios latinoamericanos. Tendremos así el cuadro más ostensible del debilitamiento del protagonismo americano en la esfera internacional.

Lo verdaderamente inaudito está en que los mismos iraníes han anunciado públicamente el envío de navios de guerra al Atlántico, en claro desafio al poderio norteamericano. No se cuánto de realidad estos Ayatollahs ejecutan, pero las palabras ya son un anuncio de lo que es evidente: que no respetan a América y consideran a su Presidente un múltiplo de cero.

Sentado en su oficina oval, con aquellos pies largos apoyados en el buró donde tantos presidentes han leído y estudiado tantas leyes para luego firmarlas, veo a este hombre sonreir a Raúl Castro, enseñar esos dientes blancos largos, ladear la cabeza y conversar con frases lentas y acompasadas. No se me asemeja al líder que yo esperaba de un pais tan poderoso como los Estados Unidos. Tal vez mis espectativas eran demasiado altas cuando aquella noche de Noviembre contemplé su victoria en las elecciones. Considerado de donde yo venía, un país sin presidente por mas de 60 años, no creo mis exigencias fueran tan altas como para ser inalcanzables.

Soy lo suficientemente honrado para decir hoy que yo me alegré con su elección, pero que me equivoqué.

¡Ha sido una pesadilla!

No soy ni Demócrata ni Republicano, ya lo he dicho. Hay cosas de ambos partidos que apruebo y rechazo. Yo busco en el líder al buen gobernador, no al candidato a obtener el aplauso fácil ni la admiración automática. Hay una diferencia fundamental entre lo que se llama esencialmente líder y lo que es un Presidente. El líder busca la aprobación fácil, el aplauso, la simpatía espontánea, la corazonada ensordecedora del carisma, el estrellato, la abrumadora aupación de su persona. Los líderes administran su simpatía para obtener su aprobación. Necesitan encaramarse sobre los hombros de todos y ser aupados allí, para siempre, como dioses que nunca serán expulsado de su estrado.

Un Presidente solo busca el concenso, el balance de poder, la seguridad para su país, es por encima de todo un negociador al más alto nivel. Y como todo negociador tiene que hacer concesiones, pero también tiene que obtener garantías y frutos para su gobierno que es, esencialmente, garantias y frutos para su pueblo.

¿Lo ha obtenido Obama?

Yo creo que no. Este hombre para mí posee las peores cualidades que ha tenido un presidente norteamericano como negociador en nuestro muy conmocionado mundo.

Pero esta es mi opinión, mi muy modesta opinión.

Nota: Si desea ver los resultados de esa encuesta de click AQUI

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