Perdimos un pueblo digno y dentro de poco tampoco tendremos Patria

Por Carlos Jaime Cabrera. Crónica

COMANDO CEROQué pena siento por mí PATRIA. El presidente etadounidense Barack Obama irá a la tierra que nos vio nacer, Cuba ha negociado su dignidad con los nuevos cambios  que se están viendo pero aun peor, ha sepultado la posibilidad de libertad plena y esto parece ser definitivo, para siempre.

Hablo de  PATRIA y no de pueblo. Hemos perdido la primera por culpa del segundo. Esa manada de hombres nuevos  han preferido la cobardía del silencio, la aceptación del nuevo reparto que comunistas y administración de Obama han realizado a espaldas de la opinión pública y con el más absoluto irrespeto del exilio que tanto ha luchado durante mas de medio siglo.

Estamos asistiendo al mayor de los fraudes que ha tenido en mas o menor grado el apoyo de ciento cubanos desde el corazón de Miami, una ciudad que no existiera a no ser por el ímpetu que en los primeros años impulsó el exilio político de nuestra patria, sin que eso ni si quiera sea reconocido sino mas bien, día con día se les critique y se le demonice en desvergüenza total,

Siento pena por tantas mujeres y hombres que sacrificaron parte de su vida para salvar la PATRIA desde este exilio que al que hoy deshumanizan y ofenden, por los que entregaron su vida por ella

Hablo de la gratitud a todos esos cubanos que salieron de Cuba, sin nada en los bolsillos y que no renunciaron a ver a nuestra patria con los plenos derechos universales para su pueblo, no para unos cuantos que seguirán en el poder aunque hagan creer al mundo que ya cambiaron las circunstancia.

Es la gratitud que no muere dentro de mi alma. Es la la pena que lacera  y quema.

Estamos perdiendo la vergüenza como cubanos. Ocultarse detrás de justificaciones y pretextos para aceptar un cambio desigual como única opción, es seguir por la ruta del pueblo perdido, del que enarbola la COBARDIA como bandera de TRIUNFO,

Carece nuestro pueblo cubano de líderes valientes y honestos que rechacen pactos de  Zanjón, porque Baragua es ya la opción que no se toma por no ser políticamente correcto tal y como han querido los agoreros de Castro y su pandilla de Miami.

Entonces para que sentarse a conversar con el amigo de mi enemigos esto  lo mantener en el poder y lo impulsara hasta la eternidad y el satanismo.

La desvergüenza del cubano moderno, de ese cubanoide fabricado por la Revolución  tiránica, es mucho más larga  que el honor y la virtud que asiste a todos los cubanos del exilio vertical. Son cómplices festinados, que pisotean la dignidad y el decoro,  que creen que se les resolverá el problema, cuando en verdad a un año del acercamiento están tan jodidos como el primer día se su nacimiento.

Lo peor de este comportamiento es lo servil de los medios de Miami y EE UU que tratan de vendernos la idea divina del cambio en la isla como idea a seguir por los exiliados. Es inaceptable esta percepción de ambas orillas, pero son demasiados los ilusos que creen que la solución es sentarse a hablar con el Mesías de la casa Blanca para implorar derechos inaliebables que en verdad son derechos que a todo ser humano les corresponden por nacimiento.

Cuba es por tanto ,  la causa perdida y configurada de antemano para que el cambio de estatus sea de esclavo nacional a lacayo internacional, si es que ya no lo son.

Pactar con el amo que te esclaviza es la más vil de las traiciones. Es el estigma que hará que como pueblo jamás rescatemos la dignidad. Y eso está haciendo mi patria:  pariendo pueblo que pacta con tiranos que esclavizan y con políticos y religiosos que están validando esa traición.

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