¿Por qué el sistema comunista no funciona?

Por : Alberto Perez Amenper

CapitalismoComunismoLa Centralización, como tenemos en Cuba, es la máquina de un gran gobierno que controla todos los negocios, toda la producción de todas las facetas de la vida. Pero es imposible controlar eficientemente.

Por esta razón el comunismo no trabaja dondequiera que se pone en ejecución, esto es la locura de la vuelta del socialismo, la locura de tratar de implantar el socialismo en América.

Es imposible de ayudar a Cuba si se mantiene bajo el sistema comunista. La explicacion nos la ofrece  Friedrich Hayek

 Este argumento (centralización) se basa en un malentendido total del funcionamiento de la competencia

Lejos de ser adecuados para condiciones comparativamente simples, es la complejidad de la división del trabajo en condiciones modernas que hace que el único método por el cual dicha coordinación puede ser adecuadamente traído a través de la competencia. No habría ninguna dificultad sobre control eficiente o planificación donde existan condiciones tan simples que una sola persona o una junta directiva efectivamente pudiera examinar todos los hechos pertinentes.

Es sólo que los factores que deben tenerse en cuenta  tienden a ser tan numerosos que es imposible obtener una visión sinóptica de ellos, por lo que la descentralización se vuelve imperativa.

Pero una vez que la descentralización se hace necesaria, el problema de coordinación surge una situación creada que deja las agencias independientes libres de ajustar sus actividades a los hechos que sólo ellos puedan conocer y aún trae consigo un ajuste mutuo de sus respectivos planes.

Como la descentralización se ha vuelto necesaria, porque nadie puede conscientemente tener el control en las decisiones de muchos diversos individuos, la coordinación puede claramente ser efectuada, no por “control consciente” sino solamente por los arreglos que transmiten a cada agente la información que debe poseer en orden con eficacia para ajustar sus decisiones a las de los demás.

Y porque todos los detalles de los cambios constantemente, que afectan a las condiciones de demanda y oferta de las diferentes materias primas no puede nunca ser totalmente conocido, o  rápidamente recogida y difundida por cualquier centro, lo que se requiere es un aparato de registro que informa automáticamente todos los efectos pertinentes de las acciones individuales y cuyas indicaciones son al mismo tiempo el resultante y la guía para todas las decisiones de los individuos.

Esto es precisamente lo que hace el sistema de precios bajo la competencia, y el por qué ningún otro sistema incluso promete lograr. Permite a los empresarios, observando el movimiento de los precios comparativamente bajos, como un ingeniero mueve las manos de unos pocos botones de relojes, para ajustar sus actividades a las de sus compañeros.

El punto importante aquí es que el sistema de precios cumplirá esta función solamente si las competiciones prevalecen, si el productor individual tiene que adaptarse a los cambios de precio y no puede controlarlos. (si los precios flotan y se autocontrolan).

Lo más centralmente dependiente los más complicado todo se convierte en esa división del conocimiento entre individuos cuyos esfuerzos separados son coordinadas por el mecanismo impersonal para transmitir la información relevante que conocemos como el sistema de precios

No es exagerado decir que si hubiéramos tenido que depender de la planificación central consciente para el crecimiento de nuestro sistema industrial; nunca habría llegado de grado de complejidad de la diferenciación y la flexibilidad que ha logrado.

Comparado con este método para resolver el problema económico mediante la descentralización y coordinación automática, el método de la dirección central es increíblemente torpe, primitivo y limitado en alcance.

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