¿ Por qué no conviene hablar de la muerte de Kennedy?

Por Alberto Péoswalsrez Amenper

Cuando se habla del asesinato de John Kennedy en 1963, hay muchas teorías, cuando estas teorías se inclinan a la mafia, la CIA, o a exilados cubanos, se elabora y hasta se hace una película sobre el tema.  Pero cuando se habla de la posibilidad de que el culpable sea el régimen de la Habana, esto simplemente se archiva y se desestima.

Pero hay una realidad y esta es difícil de ocultar. Un cineasta alemán Wilfried Huismann siguió los rastros del magnicidio y lo llevó a la Habana, hizo una película sobre esto y ha sido relegado a la oscuridad, no se ha puesto ni en la televisión ni en la mayoría de los cines americanos a pesar de que el autor  no es un derechista, al contrario tiene persuasión de izquierda.

En el documental “Cita con la muerte”, Huismann  logró establecer que “el crimen fue el resultado fatal de un duelo a muerte, aunque nunca pactado oficialmente, entre los hermanos Kennedy, John Fitzgerald, el presidente y Robert, su hermano menor, para hacer desaparecer del mapa a Fidel Castro y éste último para darle un golpe al Imperio”

Nadie se preocupa de analizar que los dos hermanos fueron asesinados por “individuos” y que han desestimados todas las versiones conspirativas..

Sea como sea, la desaparición violenta de Kennedy sigue siendo un trauma y el muerto un mito. A ello se suma la certeza, según el documental, de la autoridad intelectual de Castro en el magnicidio que bien puede causar un shock entre quienes han odiado o han amado, tanto al fallecido como al aún gobernante Fidel castro, por eso “es mejor no hablar de eso.

Lyndon Johnson, el sucesor de Kennedy, vivió y murió convencido de que tras el gatillo que apretó Lee Harvey Oswald estaban las barbas de Fidel. No lo denunció a raíz del crimen para no verse forzado a invadir a Cuba y provocar otro enfrentamiento con la URSS. Recuérdese que el asesinato de Kennedy ocurrió a escasos 13 meses de la Crisis de los Misiles, cuando los Estados Unidos y la Unión Soviética estuvieron a punto de desatar la Tercera Guerra mundial.

¿Por qué Oswald participa en el asesinato  Kennedy? Eso está clarísimo: por su devoción a la revolución cubana y porque cree que liquidando al presidente de Estados Unidos le salvará la vida a su amado Fidel Castro. Para Oswald la muerte de Kennedy era un acto de legítima defensa. Además el acto, preparado en la Habana con dos francotiradores más, para la mente infantil de Oswald se trataba de una acción militar.

Fidel no es de planes sencillos de un solo hombre, sino que alrededor de Oswald crea su propio grupo de dos asesinos, dejando al fanático Oswald cargar con la culpa, porque sería otra víctima en el complot.

Se usaron dos francotiradores, el tercero sería Oswald que también sería el chivo expiatorio para que no hubiera más investigaciones.

Oswald es convenientemente arrestado porque es dejado atrás mientras los otros francotiradores regresan a Cuba vía Méjico.

El problema es que Oswald no es muerto como esperaban, pero arrestado, y empieza a hablar, esto no es conveniente, entonces sucede la improbable muerte de Oswald a manos de Jack Ruby, un truhán de poca monta vinculado a la mafia. ¿Por qué Ruby mata a Oswald y se sacrifica? A juzgar por los antecedentes, una buena hipótesis es que lo hace para silenciarlo porque así se lo exige la organización a la que está vinculado.

¿Qué quería ocultar la mafia? Quería que las autoridades norteamericanas, y especialmente el poderoso fiscal general Bobby Kennedy, no supieran que los gánsteres norteamericanos habían acabado pactando con La Habana, sencillamente porque los servicios cubanos de inteligencia tenían presos a algunos de ellos y podían hacer lo que le estaba vedado al FBI: comenzar a exterminar mafiosos en cualquier lugar del planeta.

Después viene la comisión Warren, una comedia de lo absurdo, tapando toda posibilidad de una conspiración.  Cuando hay un objeto en una investigación que es falso y es aceptado como real significa que la investigación es cómplice de la ocultación.

La foto de Oswald con el rifle que se encontró convenientemente abandonado en la librería, sin huellas digitales, es la principal prueba de que Oswald cometió el crimen, pero hoy en día cualquiera que tenga nociones de lo que es una composición fotográfica se da cuenta de la manipulación de la foto.

La foto de Oswald lo muestra en un patio trasero en Dallas sostiene un periódico y el mismo modelo de fusil utilizado para matar a Kennedy. Oswald dijo que la foto era trucada, en el momento de su detención.

Apoyó su afirmación y dijo lo que estaba posando con la iluminación y las sombras son incompatibles, él no era experto, pero lo sabía porque la foto nunca fue realmente tomada.

Nuestro análisis detallado de la pose de Oswald, la iluminación y las sombras y el rifle en sus manos confirman el argumento de la manipulación de la foto y nosotros no somos expertos sino simples aficionados pero esta manipulación hoy en día sería considerada obra de un aficionado.

Aunque la Comisión Warren afirmó convenientemente que  la foto era real, otros analistas disputan la idea de que la iluminación y las sombras fueron alteradas, algunos argumentaron que la manera de que Oswald se inclinó en la foto hubiera sido imposible. Observen la manera de cómo Oswald está parado, no hay balance, y el truco del periódico para cubrir la unión de la cabeza con el cuerpo, es el truco más viejo que se usa en una composición fotográfica.

Si de fotos se tratara aquí les presento una versión de Raúl Castro con el fusil y de Oswald con Fidel Castro.  ¿Son estas fotos, prueba de la culpabilidad de Castro?  Claro que no, que son una composición que yo, un aficionado, he hecho, pero entonces ¿Por qué aceptan como prueba de la culpabilidad única de Oswald a  una composición fotográfica?

El punto principal es que la foto de Oswald con el fusil es falsa, y si lo es y cualquiera puede darse cuenta, ¿Por qué se acepta? Por qué se encubre el hecho de que Oswald era un chivo expiatorio, realmente la única explicación plausible es la idea de Lyndon Johnson de que no era conveniente, ni es conveniente hoy en día bajo Obama, el relacionar a Fidel Castro con la muerte de Kennedy.

Esto no es una noticia ni un descubrimiento nuevo, lo saben muchos,  por mucho tiempo, pero “No conviene hablar de esto”.