¿POR QUÉ SE DEMORÓ TANTO PARA PONERSE BRAVO?

jennings y mattinglyPor Andrés Pascual

Yo creía que a Jorge Ebro le gustaba reírse de la gente, sin embargo, me parece un muchacho serio, incapaz de hacerle semejante ofensa al NO TAN RESPETABLE de las gradas que lo lee, como al estadio van muy pocos, pues esa cantidad, quizás menos.

Pero algo sucede con los “prontos” del cronista, da igual que sea respecto al boxeo que a la pelota, conclusión: CUANDO SE CONOCE POCO SE ARGUYE PEOR, sobre todo si se ocupa un puesto en el que se deba opinar, aunque el dilecto no es periodista de opinión; por lo general informa, si necesita una crítica (no censura), leyó bien, si necesita “ejercer el criterio”, buscará a alguien que “se meta el ponche o reciba el uppercut”, él no…eso se llama en Cuba “tiene cogí’o un tumbaíto”, o “que fildee el de atrás, que también cobra”.

Ahora “se apeó de línea dura por la tercera base” con el título “LA IRA DE LORIA COMIENZA A SACUDIR A LOS MARLINS A UN MES DEL FINAL”; Señor, será posible, ¿Por qué nos abandonaste? Debajo el link del material:

http://www.elnuevoherald.com/deportes/beisbol/article33795123.html

Yo creo que Loria no tiene ira, lo que tiene es la cara grande y escasea, más que de la ira de marras, de la verguenza para empeños mayores.

El tipo no está bravo, está actuando un papel para que gente como Ebro lo divulguen, para dar una impresión de airado por lo que él mismo creó; pero, en este caso, no aplica ni el bravo consigo mismo del jugador que parte un bate contra el muslo.

Como a veces Ebro, que le deja a otros la “llama” del compromiso contraído por lo que se opine, Loria le está dejando a otros la responsabilidad de sus actos traperos, para imponer semejante indecencia, cuenta con la ayuda de una prensa que no está vendida, sino perdida, que es lo malo, “perdida en el llano”.

Precisamente porque falta un mes, nadie puede tomar en serio el berrinche de un tipo que, según informaron, le dijo al “manager” que el año próximo volvía a su puesto anterior.

Todavía nadie puede explicarse por qué puso a Jennings (foto con Mattingly) a dirigir al club, lo que si es fácil de entender es que, quien actúe así no le gusta el juego, no le interesa el club y no tiene un ripio de respeto por nadie, entonces ¿Por qué lo tiene? ¿Por qué no lo vende? Voy a comprometerme con un entredicho, que tanto utilizo bajo total responsabilidad: Loria está escondiendo o tapando alguna mancha con los Marlins, no es posible tanta oscuridad; hay, entre el dueño, la prensa interesada y el fanático poco sabio, “un muro de silencio, para que nunca lo pueda salvar el pueblo…” estilo Rafael de León.

El grito de la crónica debe ser, si desean ayudar con “críticas positivas” a los Marlins, empezar la campaña para que el tipo explique por qué pretende traer aquí (lo han escrito ya) a Don Mattingly, uno de los managers más malos y pusilánimes que quedan en el juego, el último después que se jubiló su socio Joe Torre. Eso valdría la pena leer escrito por Ebro y por el 99 % de la crónica del sector en esta ciudad, iguales que él.

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