¿Qué es ser Conservador?

Por Alberto Pémanorez Amenper

Los nuevos aspirantes a la filosofía conservadora se ajustan a la versión contemporánea del conservadurismo y miden por el presente rasero sobre quién es conservador y quién no lo es.

Creo que sólo se puede juzgar quién es conservador basado en los principios estipulados por los padres del conservadurismos, desde Edmund Burke en el siglo XVIII hasta Adam Smith, Hayek y otros en la historia moderna, y estos principios se basaron en la economía y los estados socio-económico del ciudadano, o sea las clases.  La religión no era parte del conservadurismo sólo cuando era parte del gobierno, inmigración no era un problema de los principios del conservadurismo, así como el entontes inexistente control de armas.  Estas fueron cosas que surgieron con las situaciones creadas, o sea que los valores judeo-cristianos, el control de inmigración y el control de armas son hechos que los conservadores han identificados con su ideología presente pero no es la base del conservadurismo original.

De los casos presentes que vemos en esta carrera hacia el socialismo, la economía del gran estado con su desbocado gasto utilizado para crear la dependencia de una clase social, es lo que está completamente opuesto a la doctrina conservadora.

Esto no es fácil de identificar, por eso tenemos que estar familiarizados con los principios conservadores y sus ideólogos.  El diferendo de un aumento impositivo por el gobierno federal del actual  salario mínimo es uno de los puntos que un conservador puede identificar como paternalismo.

Otros lo ven linealmente cómo que es mejor que todo el mundo gane más y haya más dinero en circulación, sin conocer que esto ha sido previsto por los padres del conservadurismo.

Si las empresas tienen que cerrar o ajustar sus nóminas, un sector de los trabajadores sufren las consecuencias y en general la economía se perjudica.

El resultado de lo que puede significar el aumento del salario mínimo en la actual economía, podemos verlo en las noticias de hoy que tal parece un ejemplo sacado de una página del libro del siglo XVIII de Adam Smith uno de los primeros proponentes del pensamiento conservador.

Todos vemos las películas de Hollywood donde los empleadores siempre son los villanos que abusan de los pobres trabajadores.  Bueno, vemos un nuevo giro argumental , que nos viene de Hollywood que nos sorprende de cómo todo depende de cuando te pisan el callo para tener una posición liberal negada.

En la comunidad de teatro y cine de Los Ángeles, de todos los lugares en que ustedes se hubieran podido suponer, hay una rebelión contra aumentos de pago obligatorio. Y la resistencia no es de la patronal, sino de trabajadores molestos con el intento de la Unión que exigen salarios más altos.

El sábado en una corte federal en Los Ángeles, un grupo de actores y demás trabajadores demandaron a la Asociación de Igualdad de Actores,  para detener a la Unión de obligar a teatros con menos de 100 asientos para pagar a los miembros del sindicato por lo menos $9 por hora.

Advierten a los rebeldes, que parecen tener una mejor comprensión de la economía que los líderes sindicales, en su demanda que obliga a las normas en los teatros que solían estar exentos obligará a muchos a  cerrar. Añaden que “todos tienen mayor dificultad para producir obras originales”.

Resulta que como los trabajadores jóvenes, inexpertos en la industria de restaurantes están dispuestos a aceptar salarios bajos para obtener valiosa experiencia, los actores también quieren la libertad de tomar sus propias decisiones sobre qué trabajos y salarios aceptar. Según la demanda, “miles de actores y otros artistas probablemente perderá acceso a las oportunidades de actuar como voluntarios teatrales, algo importante que contribuyen a su desarrollo creativo, mejorar su carrera profesional y a menudo conducen al reconocimiento por otros en las industrias de cine, teatro y televisión y luego al empleo remunerador actuar.”

El salario, como los precios es algo que Adam Smith en su libro de “La riqueza de las Naciones” nos enseña que cómo mejor se regula es por la mano invisible de la economía.  Cuando en vez de la mano invisible vemos proceder a la garra del gobierno, siempre hay perjudicados, tanto en las empresas pero también repercute en la clase trabajadora.

Según la tesis central de La riqueza de las naciones, la clave del bienestar social está en el crecimiento económico, que se potencia a través de la división del trabajo y la libre competencia. Según esta tesis, la división del trabajo, a su vez, se profundiza a medida que se amplía la extensión de los mercados y por ende la especialización. Por su parte, Adam Smith considera la libre competencia como el medio más idóneo de la economía, afirmando que las contradicciones engendradas por las leyes del mercado serían corregidas por lo que él denominó “la mano invisible” del sistema.

Esto es un principio del conservadurismo que no admite discusión.

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