SILVIO RODRÍGUEZ LA CONFUNDIÓ CON OTRA FECHA…

20 de mayo izar banderaPor Andrés Pascual

Los acontecimientos cubanos, nacidos o producidos antes de la llegada de los castrocomunistas al país, hay que inscribirlos en Tallahasse, como la Federación de Peloteros Profesionales Cubanos en el Exilio o como el Colegio Nacional de Periodistas de Cuba, también en el exilio.

Por lo que debe efectuarse una investigación sobre si las si fechas patrias, como el 20 de Mayo de 1902, puede ser mantenida fuera del alcance de la horda, que la negó desde 1953 y hoy la quieren contaminar por oportunismo quién sabe cuál.

Resulta que Silvio Rodríguez quiere restablecer “su 20 de Mayo”, “a pesar de sus luces y sombras”; es decir, manipularla para molestar al cubano que nunca la negó, como han hecho ellos desde hace más de 60 años, porque, desde que el traidor asesinó por sorpresa, sin declaración de guerra, a soldados de la República en el Moncada y los Hospitales, ya no tenía la efeméride en el lugar que siempre ha estado para la nacionalidad, y, yo pregunto ¿Cómo harían para imponer una celebración revisada después que tanto la han pisoteado? ¿Qué dirían? ¿Cuáles serían los derivados positivos que utilizarían para decírselo, no al pueblo, ese no importa y aguanta hasta un tornado categoría 5, sino a ajenos? La fecha nacional para estos elementos no pasaría de ser un “tiro de laguer más”, en una fiesta con VAN VAN, MANOLÍN O ISSAC DELGADO en el Malecón, para el tipo que justifican por “obligado a ir”, muchísimos que compartieron la agresion contra la cubanía antes de que “se cambiaran de bando”, o con una caldosa en el resto de las provincias y el familiar de la comunidá de visita alabando la espontaneidad familiar y la alegría de “su pueblo” que no tiene Miami.

En Cuba descalificó al 20 de Mayo quien quiso, los que eran castrocomunistas, aunque hoy aniden en la disidencia, el periodismno independiente o donde sea de esas aberraciones falsas que proliferan, porque esa gente podia decir lo que quisiera, pero el pueblo tenía el deber de considerar las cosas con justicia, por eso me revientan algunos “opositores” que, mientras fueron oficialistas de periódicos, negaron la fecha durante todo el tiempo que contribuyeron a destruir la República y, luego, por razones bien conocidas, se pasan de bando y comienzan a hurgar qué hicieron bien los Americanos en Cuba, como para crearse una visión positiva de la fecha, incluso de la intervención y, hasta que no salieron del país, no entendieron las razones, internet por medio,  que muchísimos las conocíamos desde que eramos niños durante los cincuentas y no aceptamos que nos adoctrinaran ni lavaran el cerebro nunca.

De igual forma que nadie debe creer ni confiar en Silvio, tampoco en estos renegados que necesitaron del “extranjero” para conocer lo que siempre estuvo delante de las narices de los cubanos como para no dejarse confundir. Los libros de Primaria y Secundaria del Ministerio de Educación republicano, los de lectura de la colección EL SEMBRADOR, de Luis Pérez Espinós, los de Joaquin Aguayo, definían bien la fecha y la participación norteamericana como valiosa contribución a la forja de la mentalidad que, una vez, identificó “lo cubano”.

Menos que por cualquier otra razón, el castrismo desechó y mancilló el 20 de Mayo porque, como su producto-orgullo, el Hombre Nuevo, no son cubanos, sino “latinoafricanos” y esa clasificación sin sentido es una fea y repudiable forma de colocar a Cuba en 3er orden de importancia en la forma como han ejecutado sus asuntos siempre, la frase la inventó el tirano durante mediados de los 80’s, cuando habló en Isla de Pinos ante más de 6,000 africanos para desearle una buena estancia en el pedazo de tierra que les regalaba, porque se los regaló y bendijo marxistamente, una vez que tenían todos los derechos, requisitos y “comida” con que no podia ni soñar la población autóctona.

No voy a referirme a la significación real, patriótica del 20 de Mayo, yo también le he considerado, por lo menos, una injusticia, como parcializar la Guerra y hacerla trascender como Hispano-Americana, o desestimar a  los mambises en aquel fatídico desfile, que lo hicieron mal vestidos y mal comidos, como si hubieran sido liberados de una prisión y no legítimos ganadores, al lado del Ejército de los Estados Unidos, de la confrontación.

Solo por la Reconcentración España merecía lo peor, porque fue un genocidio del pueblo cubano a base de hambre, sed y enfermedades. Los mambises pudieron ganar la Guerra por el apoyo de los Estados Unidos, por lo que he justificado siempre la voladura del Maine, si fue intencional, porque sirvió para que entrara el Ejército Americano a la guerra, que, de no haberse producido, posiblemente se hubiera podido vencer a la escuadra de Cervera, pero no en el tiempo que fue, entonces el General Emilio Nunez no hubiera arriado la bandera americana e izado la cubana en la fecha que marca el nacimiento de nuestro país.

Lo que sucedió después puede ser tomado como derivado del acontecimiento, pero la labor positiva de los Americanos no puede negarla nadie ¿Se imagina qué hubiera sido de Cuba si no liquidan la dependencia colonial de España con su relación de Amistad con Cuba? Pensarlo da miedo… ese carro que usted dice que rodó primero en Cuba, no: el circuito Carrerá como opción de las compañías de cine para estrenar primero una película, no; el beisbol tampoco y mire que, a pesar de todo, la tiranía impuso el balompié sobre la pelota, dejando en nula la batalla que ganó Abel Linares entre 1919-1923 para instalar y superar en Almendares Park al juego inglés. Tampoco ventanas MIAMI, ni inodoros, ni baño diario, ni Bolsa en el nivel que estuvo, ni television en 1950, ni radio en ¿1922? Con España nada de lo anterior ni todo lo otro, que, como se sabe, es muchísimo.

A los Americanos los odian los comunistas porque son abiertos al enriquecimiento general, mientras que ellos controlan la miseria popular y, para ricos, la nomemnklatura, además, preguntan mucho por elecciones que, quienes tienen como objetivo eternizarse en dictaduras, no aceptan como cuestionamientos.

Pero en Cuba, además de la tremenda obra sanitaria que hicieron (malo que dejaran la parte laboral favorable los españoles, con el privilegio de acceso a los trabajos de los peninsulares, medida que solucionó Grau con la nivelación de la oferta-demanda del Mercado), los Americanos fueron los responsables por la imposición de la figura y el legado de Jose Martí, pues, prácticamente, obligaron a las instancias políticas a cargo a aceptarlo como Héroe Nacional y a reconocer como venerables sus efemérides, después tramitaron una pension para su viuda y colocaron al hijo como edecán militar de su embajador en la Isla.

Silvio quiere un 20 de Mayo a su manera, pero esta vez se jodieron, ese NO EXISTE, no pueden inventárselo para continuar creando historias sin decoro y con el cuento de la bases militares y las carboneras a rastras, con el de Tomás Estrada Palma o para seguir considerando un blandengue o pusilánime a Gómez porque “mi compromiso con Cuba ha terminado…” al negarse a correr para la Presidencia.

Silvio debería pensar mejor (si tiene cómo) en que, ni de juego, nada ni nadie de ese bochorno que pisotea la fecha debería ni sugerir que se incluya como efeméride lo que, desde hace 112 años, niega a esa dictadura criminal, porque ese día se inauguró la República, el concepto que hace rato destruyeron para darle paso a una version moderna, más horrible y trágica que la Reconcentración.

Yo creía que quizás tendría que buscar otra fecha para celebrar, sin embargo, llegue a la conclusion de que no sera necesarió, son muy malos, muy asesinos, muy depredadores y con la realidad de Cuba ante los ojos del mundo, como para que este liliputiense ni nadie de esa pandilla pueda ni escribir un decreto impositivo creíble para secuestrar la fecha.

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