Sobre Liberales y Comunistas

Por Alberto Perez Amenper

He vivido  como residente y ciudadano hace 54 años, también viví esporádicamente como estudiante dos años anteriormente en el sur del país en los años cincuenta y visitaba regularmente como turista a Miami y New York.  Esto me ha hecho poder ver de primera mano, a través de los años,la evolución política del país, de lo que era a lo que es, en ambos partidos políticos.  De lo que Roosevelt bautizó impropiamente como “liberales” como se han convertidos en unos completos radicales socialistas que se pueden apropiadamente definir cómo simpatizantes convencidos del marxismo.

Pero eso no eran los liberales de los años sesenta y setenta.

No estoy hablando de los dixiecrats de los cincuenta, de mi juventud, estos realmente eran un animal extraño, su racismo los hacía mezclar su deseo de conservar el status quo con una política social liberal de impuestos y una política exterior fuerte. De lo que, estoy hablando es de la evolución del liberal al socialista radical.

El pasado domingo murió Ben Wattenberg, quizás hayan oído la noticia y ni siquiera sepan quién era, pero, yo sí, no sólo porque teníamos exactamente la misma edad, nacimos el mismo año, era mi contemporáneo, algo que hoy también me hace consciente de mi mortalidad, pero porque pude ser testigo de su trayectoria política.

Ben Wattenberg era exactamente lo que Roosevelt consideraba un liberal, y se comportó como eso toda su vida.  El problema es que el liberal de aquellos tiempos aunque no nos gustaran sus políticas, realmente no tenían nada que ver con los socialistas de ahora, que sin miedo a exagerar son marxistas-leninistas declarados por sus pensamientos y acciones.

Hay que darse cuenta que Ronald Reagan fue un liberal de Roosevelt, así como Joe Lieberman y Scoop Jackson, y todos ellos fueron compañeros y amigos de Wattenberg

Si tratáramos de escribir la evolución histórica del partido demócrata sólo hay que escribir la historia de Ben Wattenberg.,

Wattenberg era un judío nacido en Bronx, cuyos primeros trabajos en la política incluyeron escribir discursos y asesoramiento a la demócrata meridional por excelencia, Presidente Lyndon Johnson. Luego trabajó también para el hombre cuyo nombre era un sinónimo para los liberales democráticos, Hubert Humphrey.

Pero para darnos cuenta del pensamiento liberal de la década de 1970, vemos  que Wattenberg trabajó incansablemente en nombre de las ambiciones presidenciales de su amigo Washington el senador Henry “Scoop” Jackson, cuyo nombre está asociado a lo que han venido a ser conocido como “seguridad nacional demócratas” o sea un político opuesto a lo que es Obama hoy en día, y no solo en política exterior pero en una política moderada domésticamente. Scoop Jackson hoy en día sería considerado un retrogrado dentro del partido demócrata y lo hubiera tenido que abandonar como lo hizo después en recientemente Joe Lieberman.

Scoop Jackson, Joe Lieberman, y localmente en Miami, Robert King High y Maurice Ferrer, eran liberales que representaban una política no conservadora, tenían el amor a los impuestos de los liberales, pero sus razonamientos políticos  no iban en contra de la estabilidad y las tradiciones de los Estados Unidos como nación.

En estos tiempos, expertos democráticos dirían que Wattenberg era un demócrata con “inclinaciones conservadoras”, era demasiado Pro Defensa, demasiado pro mercado de los gustos cambiantes del partido. Cuando el partido se desvió hacia la izquierda, Ben Wattenberg, como Joe Lieberman permaneció fijo a través de una notable carrera como demócrata tradicional.

En 1970 escribió Wattenberg, con Richard Scammon, lo que sigue siendo su más famoso libro, “La mayoría Real,” un análisis lleno de datos del grupo que debiera ser  en el centro de las elecciones presidenciales de 2016, porque se refiere a lo que es  la clase media estadounidense.

Wattenberg cree que los votantes de clase media son “centristas”, y que el éxito político es una alineación con los valores centristas de la clase media.

O sea él creía que los que estaban equivocados lo que consideraban a la clase media como liberal tanto como las que la consideraban como conservadora.

Abajo voy a copiar un escrito de Wattenberg que no se la fecha, pero fue relativamente hace poco.

En el trata de cómo la obsesión doctrinal de la izquierda con estereotipos sociales como el aborto para controlar la llamada explosión demográfica, el control fanatizado de la contaminación del medio ambiente y los problemas que esto ha traído a la economía. Al no haber jóvenes que paguen por los beneficios a los viejos, se acabarán los programas del social security y ayuda porque no habrá quien pague por ellos.  Algo por el estilo podemos decir de los augurios del medio ambiente que si se hubieran cumplido ya nuestra especie se hubiera extinguidos porque nos hubiéramos canibalizados los unos a los otros en un mundo sin árboles sólo asfalto y cemento.

Voy a traducir el escrito de Wattenberg, y esto es un ejemplo del pensamiento que tenía un liberal, como lo era también nuestro amigo Robert King High.

 

Entitlement Crisis”por el escritor Ben J. Wattenberg

Los que están naciendo no son la causa del “déficit social” que atormenta a las Naciones en todo el mundo y amenaza con romper el Banco en muchos. Cuando una cohorte muy amplia de la población (un “baby boom”) es seguida por una cohorte muy pequeña (una “escasez de nacimiento”), serán relativamente pocas personas de edad laboral a los beneficios de los muchos mayores que han pagado en los sistemas de jubilación nacional, tales como Seguro Social y Medicare.

En la superficie hay dos maneras poco agradables para ocuparse de esto: un fuerte corte en beneficios o déficit masivo. Pero en el corazón del problema está en las tasas de natalidad (el número de nacimientos por cada 1.000 personas por año) y un total de las tasas de fecundidad (el número promedio de hijos nacidos de una mujer durante su vida) que han caído drásticamente en todo el mundo….

La retórica de los años sesenta y setenta climatizada ADVERTENCIA de una inminente “explosión demográfica” contribuyó a una disminución de las tasas de nacimiento y fertilidad. Jóvenes en todo el mundo escucharon este mensaje una y otra vez y se preguntaban si debe traer otra boca hambre en un mundo de población galopante y la disminución de recursos.

Por supuesto, ni había disminución de recursos y crecimiento de la población no estaba fuera de control.

Hoy en día, los padres potenciales deberían escuchar un nuevo mensaje — que puede y debe entregarse ampliamente y por celebridades y políticos: el verdadero peligro para el futuro es que hay muy pocos nacimientos.