¿Son los forasteros mejor que los políticos?

Por Alberto Pérez Amenper

unnamed (28)Con este fenómeno moderno de rechazar a los políticos republicanos y apoyar a los forasteros  Donald Trump, Ben Carson y Carly Fiorina se renueva la discusión si es mejor escoger un político que conocemos que un forastero.

De lo que conozco en mi vida, hay veces que los forasteros han sido buenos o hubieran podido ser mejores que los políticos.  En Cuba, el caso del cirujano Ricardo Núñez Portuondo contra Carlos Prío, en los Estados unidos el General Dwight Eisenhower un héroe de la guerra, que fue electo presidente sin haber ocupado antes una oficina política, anteriormente se había elegido a otros héroe popular el General Zachary Taylor en 1848 que era el hombre más popular en América porque había ganado la guerra Americana-mejicana.

Pero estos hombres eran de una trayectoria pública bien conocida, en este caso la historia de los candidatos forasteros a la política no es tan conocida, no sabemos cómo se comportarán en una oficina pública, su vida pública no era cómo la de los héroes de la guerra Taylor y Eisenhower.

Lo que quiero decir es el dicho español que es mejor malo conocido que bueno por conocer.

En los políticos conocemos sus defectos y podemos saber si sus defectos son tantos que no pudieran ser dignos de la oficina a que aspiran.  Ya sabemos sus defectos y sus virtudes, su experiencia, sus filosofías políticas y cómo se comportan en la vida pública y en el caso en que estamos viviendo tenemos una variedad de políticos donde escoger.

Vamos a tomar el caso de Marco Rubio, es ahora un político sazonado, y sabemos sus defectos.

Marco Rubio fue un forastero político, fue apoyado por el Tea Party, ahora el Tea Party dice que lo traicionó porque apoyó una reforma migratoria.

Pero esto da la razón a mi punto de vista, si ahora se apoya a otros forasteros.

¿Qué garantiza que ellos se comportarán como lo que esperan de ellos?

Me parece que es mejor escoger entre los políticos con sus errores, ver si rectificaron sus errores y si cumplieron otras agendas o si su política es aceptable, porque sin lugar a dudas todos aprendemos de los errores, y esta es una definición aceptable de algo que llamamos experiencia, y que sólo se obtiene en las labor diaria en el trabajo, que en este caso es la vida pública.

Elegir a una persona sin experiencia porque es forastero, y descalificar a todos los políticos como un castigo, puede ser un boomerang, un castigo que se revierta en un castigo para todos.

Después de todo un político no es más que un forastero que escoge entrar en la carrera política.

Un forastero es alguien que vive en un entorno que no es el natural, pero una vez que se muda para el entorno y empieza a residir en el nuevo entorno, ya no es un forastero.

Vemos que estos forasteros, según se incrustan en el entorno político, cada día lucen más cómo políticos, ya no son forasteros, lo único que son políticos sin experiencia y no sabemos qué podemos esperar de ellos si son electos.

Por esto es que los presidentes de esta nación genralmente han sido políticos de carrera.