Subestimar La virtud del dinero es un grave error

Por Alberto Pérez Amenperunnamed (11)

El dinero ayuda a las personas a lograr grandes cosas, y  la sana ambición de ganar dinero honradamente y con una correcta ética de trabajo, es un deseo honorable puede que puede traer bienestar no sólo al que lo gana directamente, pero a los que se benefician indirectamente por el dinero del emprendedor que se esparce entre los empleados en los centros de trabajo y los que reciben el beneficios sociales por los impuestos que se pagan para los servicios de bienestar social y el mantenimiento de la infraestructura del país.

Esto sin tomar en consideración las contribuciones directas a las instituciones y personas directamente del que logra tener suficiente dinero para sus necesidades y pueden compartirlo con los demás.

El dinero puede traer la seguridad económica y permitirle enriquecer cuerpo, mente y alma.

Subestimar la paz y la felicidad que puede traer el dinero, es un grave error que podría tener consecuencias devastadoras. Esto lo hemos visto en cada país donde se ha establecido el sistema comunista que castiga a los que con su trabajo han podido establecer una situación económica y una empresa que pasan al estado que entonces es el dueño de todo el dinero. Esto sin lugar a dudas perjudica a pobres y rico.

Aunque no hay nada intrínsecamente malo acerca de los pobres, la noción que hay virtud en la pobreza es equivocado y perjudicial.

Por el contrario, la opinión sensata y moral es que el amor al dinero, bien equilibrado, de hecho, es justo. Buscando el éxito material le permite vivir una vida más productiva y disfrutar de la virtud de dinero.

En un país capitalista cómo los Estados Unidos, para los que vivimos en esta sociedad, podemos ver cómo los pobres reciben los beneficios del capital a través de los programas de ayuda, esto es posible por el dinero  que provienen de la riqueza de la nación, creado por los que han logrado ganar dinero y producir riquezas para ellos mismos y para la sociedad en general.  Los Estados Unidos no sólo reparten el dinero de su riqueza domésticamente a los pobres, pero son el sustento de naciones pobres en el extranjero.

Hay más filántropos americanos que en cualquier otro país en el mundo.

El fundador de Microsoft, Bill Gates se embarcó en la cruzada de conseguir que gente con mucho dinero lo regalara a los pobres. Aparentemente, el hombre tiene un gran poder de convencimiento y ya logró que 40 multimillonarios firmaran un compromiso en el que prometen donar la mitad de su fortuna a organizaciones de beneficencia. La lista incluye grandes nombres como Larry Ellison, George Lucas, Paul Allen, Michael Bloomberg, David Rockefeller y muchos más.

La iniciativa podría impulsar fuertemente a la filantropía, gracias a la presión popular, la publicidad y el ejemplo de quienes se anotaron en la lista.

Pero no hay que ir a los millonarios, el americano común dona más a instituciones de caridad que los ciudadanos de cualquier otra nación del mundo.

Esto no sería posible si estas personas hubieran logrado ganar dinero por su trabajo, en el sistema de libre mercado, con ingeniosidad y la sana ambición de ganar dinero.

Hay millonarios en los países socialistas, son la nueva clase, los privilegiados de la cúpula gobernante.

Los cubanos que aunque no vivamos en Cuba, pero que por la nostalgia de la patria perdida tenemos nuestra vista en la isla, lo sabemos bien.

Sabemos que ellos y sus hijos llevan una vida tan lujosa cómo cualquier millonario capitalista, sabemos que tienen todo el control de los negocios en la isla y negocios y propiedades en el extranjero.

Pero no vemos justos servicios de bienestar en Cuba, y los aparentes servicios gratis de educación y salud, no sólo son deficientes pero tienen que ser pagados con servicio y fidelidad al gobierno.

Y sobre filantropía personal, donaciones a los necesitados por parte de los millonarios socialistas, como vemos en los millonarios en Estados Unidos,  esto es un concepto que no existe ni se conoce en el sistema comunista.

Es verdad lo que predica el Papa Francisco que debemos de ocuparnos de los pobres, es verdad que el dinero puede ser el estiércol del diablo, pero eso depende de la sociedad y del tipo de personas que logran acumular el dinero.

El problema del Papa es que predicó en el lugar equivocado, debía de haber predicado ese mensaje en Cuba, no en los Estados Unidos…….¿O es otro su problema?

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