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Published On: Sab, Dic 20th, 2014

¿Tendrá impacto en la vida cotidiana del cubano la normalización de relaciones con Estados Unidos?

Por P. Socorro . Tomado de Facebook

Ya lo creo que sí.

cartelesAl menos por un tiempo se acabarán las marchas combatientes y las tribunas antimperialistas frente a la Oficina de Intereses de Estados Unidos. Y descansarán del calvito machacón que les regaña a diario desde la mesa retonta. Tal vez hasta eliminen el dia de haber para las Milicias de Tropas Territoriales. Todo es posible, ahora que el antiguo enemigo deviene en amigo más cercano.

Hemos vivido 55 años con el corazón en la boca, abriendo trincheras de todo tipo -ideológicas, virtuales y reales-, en espera de una invasión yankee que sólo nos llegó en botellas de Coca Cola importadas de Canadá.

En 1989, cuando la Unión Soviética empezaba a desmerengarse, el dinosáurico Carlos Rafael Rodríguez fue enviado a China con la misión de buscar otro paraguas protector. Pero el viejo dirigente regresó sólo con un montón de bicicletas chinas y un consejo: “el mejor amigo, es tu vecino más cercano”. Un cuarto de siglo después, se constata la sabiduría milenaria de los mandarines comunistas.

A fin de cuentas, China y Viet Nam, enemigos declarados de Estados Unidos en un pasado con miles de muertos compartidos, dejaron a un lado la ideología para priorizar el comercio. Y hoy están ganando la guerra asimétrica con manufacturas y productos hechos con mano de obra barata y sin derecho a huelgas. Bienvenido “Made in Cuba” a los Sedanos de Miami y a los Liborios de Los Angeles.

El anuncio de Obama sorprendió a todos, ofendió a unos y alegró a otros. Pero cualquier observador atento hubiera colegido que cuando el rio suena, es porque Cuba cambió su cauce. Hace un año, en una de sus últimas apariciones pública en televisión, sentado en su término a causa de una estirpación de trigémino, Fidel Castro soltó las muletas y el bastón para lanzar este anatema: “todo el mundo estudiaba inglés menos nosotros que estudiábamos ruso. Hay que aprender inglés, porque el español no lo habla casi nadie”.

Cuando “estudiábamos ruso” Yankee era una mala palabra, los Beatles un boleto seguro a la excomunión social, y nos sabíamos de memoria los nombres de todos los presidentes estadounidenses, de tanto mentarles la madre. La mala noticia ahora es que, para el 2050, Estados Unidos será el primer país hispanohablante del mundo, según el Instituto Cervantes. ¿Qué idioma hablarán los cubanos para esa fecha?

Al terminar su alocución, Raul Castro no se despidió con el tremebundo “Patria o Muerte Venceremos” que ha sido el coco de cada dia de varias generaciones de cubanos. Lo hizo con un sencillo y seco “Muchas Gracias”, pero vestido con su uniforme de general. Para los “cubanólogos” de Miami estas son señales. Para los cubanos de aquí y de allá (y de acullá, que hay un montón de gente acullá) esto es un batido de esperanza y desengaño.

Vivir de esperanzas es el deporte preferido de los cubanos. Lo practicamos a diario. Lo mismo los del exilio que los del incilio. Como dijo Juan Candela en un cuento de Onelio Jorge Cardoso: “Hay que creer en algo que sea bonito aunque no sea”.

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