Tenemos un chino Atrás

Por Alberto Pérez Amenper

chinEl desplome del mercado de China y la devaluación del yuan tienen implicaciones de gran envergadura de la crisis global, mientras que hace un año oíamos la afirmación de que los problemas de China se quedarían en China. Incluso los medios de comunicación de China están advirtiendo sobre la cadena de economías fiscalmente interdependientes y lo que significa la crisis de la nación para todos.

La devaluación de la moneda es causada por el desplome del mercado, no por una política para tener ventaja comercial, aunque esto es un efecto secundario, pero por necesidad.

Se pudiera pensar que esto es una estrategia, a pesar de que la devaluación nunca ha sido de beneficio para una nación, pero los problemas del mercado chino por las políticas de centralización que nunca pudieron eliminar de su filosofía socialista muestran a simple vista que la medida fue por necesidad no por diseño.  Pero esto no impide que los resultados sean que la competencia con los productos chinos todavía sea peor para la industria doméstica en los Estados Unidos.

La devaluación de la moneda de China reduce los salarios de los trabajadores chinos y  los costos de fabricación , creando una ventaja comercial desleal que ya ha costado millones de empleos estadounidenses y cierra miles de fábricas estadounidenses. Esta última iniciativa, que actuará como un impuesto sobre las exportaciones y un subsidio para las importaciones chinas, además agrava el problema existente.

¿Qué pasó en China?  Simplemente que a pesar de reconocer que el sistema socialista no trabaja y ensayar con el capitalismo, el hecho de que no estaban acostumbrados al sistema los hizo cometer los errores típicos de los países socialistas, que es el poder en manos del estado y la centralización del mercado.  Tanto en la bolsa de valores, como en las empresas la mano del gobierno regulaba controlando el mercado y la economía que se suponían que eran independientes.  Y todos sabemos lo que pasa cuando el gobierno mete la mano en la industria y el mercado privado.

Es una lástima que hasta capitalistas como Donald Trump piensen que China es una economía bien manejada y que la devaluación es una estrategia.

Lo que sucede es que en los Estados Unidos no hemos vivido el socialismo hasta ahora.

Desde el sagrado derecho a la propiedad privada, hasta la libertad de precios auto-determinados por la oferta y la demanda siempre han sido condiciones sine qua non en la economía de mercado americana.  Esto es algo que no se ve en otros países que se auto-titulan de libre empresa, lo vivimos en la Cuba de antes de Castro, donde se regulaban desde los precios hasta las horas que podía abrir sus puertas el dueño de una empresa.  Si esto sucede en países que nunca fueron declaradamente socialistas, que podíamos esperar de la República Comunista de China.

Lo peor es que debido a los vientos que han soplado últimamente en los Estados Unidos, el aumento en el déficit presupuestario por los programas de beneficios y otros gastos creados por motivos políticos, ha convertido a nuestro país a un deudor de China.  Y es fácil de imaginar que cuando a alguien le hace falta dinero, lógicamente trata de cobrarle al que le debe.

 

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