YOANI NO NECESITA VENDERSE, LA REGALAN…

 

yoani y el dalai

Por Andrés Pascual

Hay grados de importancia: menores, intermedios, elevados, peligrosos y de alto voltaje; el cero a la izquierda no cuenta, a menos que haga falta.

Zoé Valdés me envió un e-mail en que me dice que “no voy a publicar más nada sobre Yoani, eso es lo que quiere y no voy a darle el gusto”.

Yo concuerdo con Zoé a medias, primero, porque es la dueña de su blog y, segundo, porque a la bloguera la han publicitado muchísimo; pero, en lo que no estoy de acuerdo es en que “ella lo  quiere…”.

En primer lugar, este elemento no es autónomo, no es soberana ni “puede querer nada”, es propiedad de sus dueños, “propios y extraños”.

A estas alturas es la ¿cubana? de más fama MEDIÁTICA internacional, porque el 80 % del mundo es castrista por antiamericano; incluso, por circunstancias especiales, quienes no la valoran como el muchísimo público que manejan sus promotores, tiene culpa en la creación del monstruo, porque evitan denunciar como se debe a parte de sus gestores. Hay miedo a decir cosas, que “se caen de la mata”, sobre los que renegaron por intereses personales. Por eso los infieles campean por su “t……s”.

Averigue por Mariana Grajales, por Manana, por Carmen Zayas Bazán o por Gertrudis Gómez de Avellaneda… con seguridad que ningún apapipio puede decir una frase sobre estas mujeres insignes, orgullo nacional.

A Yoani Sanchéz hay que verla justo en el grado de importancia en que la han situado el cabildeo y el apoyo de castristas abiertos, o de malos cubanos que nadie sabe en realidad a qué responden; la mujer es de alto voltaje y nadie puede detenerla, porque no hay cómo; pero, emplazar al 40 % de sus fabricantes, que debería hacerse, parece que una mala palabra dentro del exilio… tendrán sus razones, aunque nunca validables con intrasingencia ni principios ni moral ni, mucho menos, por “tácticas novedosas de lucha”: entregarse porque se quiera una posición política dentro del enemigo, no es táctico ni estratégico.

Tan lejos ha ido esta farsa que retrataron al “Huelguero Mayor” al lado de Posadas Carriles; por temor quizás a perder viogencia dentro de los que no vale la pena, porque esto funciona como un tribunal castrista, juicio sumario que puede descabezar o “echarte la grada encima” si te desmarcas, también Hubert Matos se retrató con Fariñas y con Yoani, sabiendo todo el mundo que el luchador, ninguno de los dos, compartían semejante grado de entrega traidora; aunque pudiera tenerse en cuenta el acercamiento como política de “a ver qué trae”.

Con la inquilina del Nuevo Vedado se ha intentado silenciar nombres importantes que, literario-políticamente, representan la oposición a Castro, lo mismo vivos, como Luque Escalona o la propia Zoé, que fallecidos como Gastón Baquero o Severo Sarduy; aunque, para consumo nacional limitado, a algunos los venden en Cuba, incluso los editan y exportan, como a Lidia Cabrera, Lezama, Virgilio Piñera o Eladio Secades. En el grupo pueden incluirse, con total derecho, a Dulce María Loynaz y a Manuel Mijares.

Supongo que quien está colocada en el titular diario sin ningún mérito razonable ni atractivo, no necesite “que se hable de ella ni lo busque”; a fin de cuentas, se le ha visto retratada con Leopoldo López, que representa para Venezuela lo contrario que ella para Cuba, con el Dalai Lama; el Miami Dade la homenajeó como no ha hecho con ningún patriota cubano nunca; se “ha juntado” con personalidades de Google y hasta con Joe Biden reciéntemente. Es una nómada difusora del “cambio”, a la que le asfaltaron muy bien el camino.

Sin embargo, por amiguismo, por miedo a su pluma, por consideraciones inservibles como patriota, de lo que no tiene un ápice, hay un freno a señalar al mentor político-literario-filosófico de este monstruo “mediático”, cyborg de colores combinados, que es Yoani Sánchez.

Carlos Alberto Montaner es el responsable “liberal”, socialista, con intereses mezquinos que no esconde,  que facturó la 4ta parte de Yoani Sánchez; otra, el dinero de los oportunistas que ven a Cuba como la “fruta madura” y el resto la tiranía castrista combinada con la obamista.

Yo concuerdo en no hablar de Yoani, pero hacerlo o no quizás le importe un comino a la señorona, que bastante segura ha de sentirse en su sitial de “Reina por nadie sabe cuántos días”, ahora, lo que no le acepto a nadie es el barrage ofensivo contra ella; mientras ponen a buen recaudo, por nadie sabe qué, al gurú y protector de este elemento en Europa, que nunca se ha escondido para apoyarla: Carlos Alberto Montaner.

Viendo de cerca el caso que produce la situación, quien no considere y trate al escritor como a un traidor de mayor cuantía; quien no le de la importancia que requiere en niveles de protector o garante de políticas contra la libertad de Cuba; a pesar de lo que escriba y diga, también forma parte, voluntaria o involuntariamente, de la 5ta Columna castrocomunista “en el exterior”.

 

 

 

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